Incluso los directores ejecutivos más exitosos pueden señalar errores de liderazgo que desearían poder enmendar. Pero lo que distingue a los grandes líderes no es la ausencia de errores, sino cómo responden a ellos. He observado que los líderes más eficaces abordan el arrepentimiento con humildad, utilizándolo como herramienta para mejorar su toma de decisiones, agudizar su juicio y perfeccionar sus habilidades de liderazgo.
Aquí presentamos 7 errores de liderazgo que los directores ejecutivos lamentan, y las lecciones que aprendieron.
Error de liderazgo n.° 1: No estar presente
Muchos directores ejecutivos lamentan cómo emplean su tiempo. En el trabajo, piensan en lo que deberían estar haciendo en casa. En casa, piensan en el trabajo. Al tener que lidiar con las exigencias de dirigir una empresa, a menudo les resulta difícil encontrar tiempo suficiente para sus seres queridos. Con el tiempo, los líderes aprenden que lo más importante es estar plenamente presentes, ya sea con amigos, familiares o en una reunión de negocios. Se esfuerzan por ser intencionales con su tiempo y priorizar lo que más importa, tanto profesional como personalmente. Ser personas íntegras les permite dar lo mejor de sí mismas en casa y en la oficina cada día.
Error de liderazgo n.° 2: Perderse en los detalles
Otro error de liderazgo es dedicar demasiado tiempo a los detalles cotidianos del negocio en lugar de centrarse en la estrategia empresarial que genera más oportunidades de crecimiento. Los mejores líderes saben que, al centrarse en la ejecución en lugar de delegar, renuncian a tareas estratégicas que solo ellos pueden realizar, como la búsqueda de nuevas oportunidades, la definición de la dirección y el desarrollo del talento clave.
Error de liderazgo n.° 3: No actuar con rapidez en asuntos de personal.
Otro arrepentimiento común entre los directores ejecutivos es la demora en abordar los problemas relacionados con el personal. Incluso cuando resulta evidente desde el principio que un empleado no encaja, los líderes suelen tardar demasiado en tomar medidas. Esto puede poner en riesgo las operaciones y la cultura de la organización, además de perjudicar la credibilidad del líder por no tomar una decisión difícil. Los directores ejecutivos más exitosos toman decisiones de personal que se alinean con su cultura, incluso cuando resulta complicado.
Error de liderazgo n.° 4: Tomar decisiones de forma aislada
El ego puede llevar a los directores ejecutivos a creer que deben tomar decisiones por su cuenta, otro error de liderazgo. Sin embargo, tomar decisiones de forma aislada casi siempre termina en arrepentimiento. Los líderes más estratégicos crean tiempo y espacio para recibir retroalimentación, no solo de aquellos que saben que estarán de acuerdo con ellos. Escuchar diversas perspectivas de personas que cuestionarán sus ideas ayuda a los directores ejecutivos a tomar decisiones con confianza.
Los líderes que se unen a comunidades, ya sea un grupo de asesoramiento entre pares o algo menos formal, pueden aprender de colegas que han pasado por situaciones similares. Dado que el entorno empresarial cambia rápidamente, es especialmente importante recabar la opinión de quienes están en contacto directo con los clientes. Esto garantiza que la empresa pueda adaptarse rápidamente a medida que evolucionan las necesidades de los clientes.
Error de liderazgo n.° 5: Evitar el riesgo por completo
El arrepentimiento más común que escucho de los directores ejecutivos es no haber asumido riesgos. Se arrepienten de lo que no hicieron y de las decisiones en las que no apostaron firmemente. En lugar de paralizarse, los directores ejecutivos de alto rendimiento reconocen que a menudo hay más de una respuesta correcta. Avanzan tras una evaluación de riesgos rigurosa: se preparan a conciencia, cuantifican los riesgos, establecen límites claros y, finalmente, actúan. Una vez tomada la decisión, se comprometen plenamente.
Cuando los directores ejecutivos asumen la responsabilidad, encuentran la manera de convertirla en la decisión correcta. Si cuentan con un plan de contingencia sólido, saben que una decisión arriesgada que fracase suele ser menos perjudicial que no hacer nada. Y si necesitan reorientar su estrategia, lo ven como una oportunidad de aprendizaje que ayudará a la empresa a adaptarse al siguiente gran paso.
Error de liderazgo n.° 6: Justificar decisiones que no se alinean con los valores fundamentales
Las decisiones que comprometen los valores organizacionales erosionan la cultura empresarial. Puede ser fácil alinear las acciones con los valores fundamentales cuando el negocio va bien. Pero incluso cuando las cosas se complican —o las circunstancias cambian— los mejores líderes no abandonan el barco. Se mantienen fieles a sus valores. Los grandes líderes alinean cada decisión con la misión, la visión, el propósito y los valores de su organización. Esto también implica asegurar que todos los líderes del equipo ejecutivo alineen sus acciones con la estrategia.
Error de liderazgo n.° 7: Encubrir errores
La forma en que los directores ejecutivos actúan después de un error suele ser más importante que el error en sí. Los grandes directores ejecutivos saben que asumir la responsabilidad de las decisiones preserva la confianza y permite una corrección más rápida. Asumen la responsabilidad reflexionando sobre su proceso de toma de decisiones, evaluando los resultados y analizando las circunstancias que rodearon la mala decisión. Cuando se ha cometido un error, se centran menos en la justificación y más en la corrección y la rendición de cuentas.
Los mejores directores ejecutivos aprenden de sus errores de liderazgo y utilizan ese arrepentimiento para agudizar su juicio y tomar mejores decisiones en el futuro. Pero para ello se requiere disciplina: solicitar retroalimentación constructiva, asumir la responsabilidad de los errores y convertir los fracasos en oportunidades de aprendizaje. Los líderes que actúan de esta manera de forma constante desarrollarán habilidades de toma de decisiones más sólidas, lo que, en última instancia, se traducirá en un mejor desempeño como líderes.
Este artículo se publicó originalmente en Entrepreneur.
Este artículo se publicó primero en Vistage US, puedes leer la versión original en inglés aquí.
