Liderazgo
empresario pensando

Hay muchas buenas razones para querer recaudar capital para tu empresa. Es posible que busques fondos para apoyar el crecimiento orgánico o para hacer adquisiciones estratégicas. Es posible que quieras repartir dividendos para equilibrar el reparto de riqueza entre tu empresa y tus inversiones personales. Es posible que quieras ayudar a parte de tu equipo a adquirir una parte del negocio por un valor razonable.

Sin embargo, recaudar dinero no necesariamente significa que tengas que sacrificar la propiedad de capital en tu empresa. Aquí encontrarás cuatro consejos para ayudarte a navegar entre las opciones de financiación:

Consejo 1: Opciones de capital privado

Muchos CEOs creen que los bancos son la única fuente de capital bajo deuda. Sin embargo, este enfoque no tiene en cuenta el enorme cambio en la disponibilidad de capital desde la Gran Recesión.

Antes de 2007, los bancos eran agresivos en sus prácticas de préstamo e inversión. Cuando estas acciones amenazaron a la economía nacional e internacional, el gobierno impuso regulaciones para evitar otro colapso. Estas pautas de apalancamiento limitaron la capacidad de los bancos para prestar y aplicaron tasas de amortización fija más altas.

El mercado reaccionó creando opciones de préstamos comerciales no bancarios alternativos. Y ahora, estas opciones comprenden aproximadamente el 50 por ciento del capital privado de deuda disponible. Algunas de estas opciones son:

  • Fondos de crédito
  • Empresas de desarrollo de negocio
  • Compañías aseguradoras
  • Prestamistas directos no bancarios
  • Family offices

Consejo 2: Considera fuentes alternativas de préstamo

El proceso para recaudar capital en bancos y en prestamistas alternativos es el mismo. La diferencia crítica entre los dos implica el riesgo que cada uno puede asumir y los términos de reembolso que pueden ofrecer.

Los prestamistas no bancarios tienden a sentirse más cómodos con los préstamos de flujo de efectivo y no se limitan a los activos. Si bien pueden ser un poco más caros, tienden a tener una amortización fija menos estricta, acuerdos más flexibles y sin garantías personales.

El proceso de transacción es similar al modo en que un banco aprueba un préstamo: reciben un memorando de oferta, realizan su propia revisión de crédito y contratan a un abogado para documentar el acuerdo.

Los prestamistas institucionales alternativos generalmente requieren un tamaño de acuerdo mínimo. Las empresas deben ser al menos de tamaño mediano o tener entre 3 y 5 millones en EBITDA.

Consejo 3: Deja que los candidatos al préstamo compitan por tu negocio

Explora todas las opciones cuando te acerques a los mercados de capital privado. Permite que tanto los prestamistas bancarios como los no bancarios tengan la oportunidad de competir por tu negocio. Puedes crear alternativas de financiación para cumplir con los objetivos comerciales y financieros específicos de tu empresa.

Es importante determinar el tipo de acuerdo que es mejor para tu empresa. Algunas modalidades de capital de deuda a considerar son:

La solución para tu empresa puede venir directamente de un banco, o puede ser que el banco simplemente participe en el acuerdo. También es posible que uno o varios prestamistas no bancarios aporten la mejor oportunidad. Determinar las estructuras alternativas óptimas y permitir que el mercado compita por el acuerdo es la mejor manera de obtener el resultado más ventajoso para tu empresa.

Consejo 4: Contrata a un experto

El acceso a los mercados de capital privado no requiere de un especial ingenio, pero sí requiere de la orientación de profesionales en el ámbito financiero. Pueden ayudarte con:

  • Analizar tus necesidades comerciales y financieras y crear alternativas especializadas para obtener capital
  • Grupo de prestamistas en varias categorías
  • Crear un proceso competitivo para la selección de potenciales proveedores de capital
  • Negociar las mejores tasas, términos, convenios y planes de amortización posibles

La clave no es sobreapalancar tu empresa, ya que pondría en riesgo tu propia riqueza personal. Más bien, el objetivo es mitigar el riesgo obteniendo dinero desde fuera de la empresa para equilibrar tu propio riesgo. También puedes invertir capital en el crecimiento orgánico ya que dará un retorno de la inversión de más del doble de sus costes de préstamo. O bien, permitir que los miembros de la familia o el Comité de Dirección compren una parte para estabilizarlo a largo plazo. Aunque posiblemente una fantástica opción, es escuchar las recomendaciones de otros CEOs, es lo que en Vistage llamamos el «asesoramiento entre iguales«.

Este artículo se publicó primero en el blog de Vistage USA, puedes leer la versión original en inglés aquí.