Desarrollo personal
3 hábitos eficaces para el aprendizaje permanente

Muchos líderes de la alta dirección se consideran aprendices permanentes y con razón. A lo largo de sus carreras han sido «victimas» de un aprendizaje permanente, se han adaptado a los cambios del mercado, a los nuevos modelos operativos y a la competencia constante, adquiriendo nuevas habilidades en el camino. Esto concuerda con la investigación del Centro de Investigación Pew, que descubrió que el 74% de las personas adultas han participado en una de las siguientes actividades en los últimos 12 meses:

  • Leer una publicación relacionada con un tema de interés
  • Ha asistido a una reunión para aprender nueva información
  • Ha asistido a una convención
  • Ha realizado un curso en línea o presencial

 

“»La marca de un gran líder es darse cuenta -a pesar del éxito- de que todavía hay gente que puede ayudar, y que está bien decir: ‘No sé, ¿tú qué piensas?’”

Jay McDonald, presidente de Vistage con sede en Atlanta y con más de 30 años de experiencia como asesor empresarial.

He aquí tres hábitos que te ayudarán a seguir aumentando tus conocimientos y tu ventaja competitiva:

1. Ponte al día con las nuevas tecnologías

Los avances en software y tecnología cambian constantemente la forma de hacer negocios. Y mantenerse al día puede llevar a descubrir nuevas ventajas, dice Dave Nelsen, presidente de Dialog Consulting Group, con sede en Pensilvania, y conferenciante de Vistage.

«Es fundamental que los ejecutivos de las empresas entiendan la tecnología», dice Nelsen. «Si no quieren hacerlo, no pasa nada. Pero no creo que dure mucho tiempo en el mercado».

Para los profesionales a los que les preocupa estar demasiado atrasados -o no tener tiempo para leer- Nelsen sugiere utilizar aplicaciones de audiolibros que pueden usar mientras hacen tareas mundanas como conducir o cortar el césped. «Cuando estás en el ámbito del audio», dice, «puedes escuchar y aprender».

2. Comparte el conocimiento con los demás

Compartir lo aprendido puede ayudar a los líderes a establecer relaciones y adquirir nueva información y habilidades de los demás, un imperativo constante según los consultores de liderazgo Kenneth Mikkelsen y Harold Jarche.

«En una época en la que la vida media de cualquier habilidad es de unos cinco años, los líderes tienen la responsabilidad de renovar su perspectiva para asegurar la relevancia de sus empresas», escribieron para la Harvard Business Review.

Mikkelsen y Jarche recomiendan a los líderes que compartan recursos, ideas y experiencias tanto con sus redes como con sus compañeros. Cuando «transmitimos nuestros conocimientos, trabajamos junto a otros, pasamos por iteraciones y aprendemos colectivamente de las ideas y reflexiones importantes… creamos respeto y confianza», escribieron. Esa confianza puede conducir a la obtención de nuevos conocimientos, al reconocimiento de patrones y a la toma de decisiones más informadas.

3. Reflexionar, revisar y repetir

Los líderes deben dedicar tiempo a reflexionar profundamente sobre lo que han aprendido, dice el consultor de formación Samuel A. Malone, autor de «Awaken the Genius Within: A Guide of Lifelong Learning» (Glasnevin Publishing Dublin, 2014). De este modo, los líderes no olvidarán lo que han adquirido recientemente. «La información se olvida rápidamente si no se repasa, y las habilidades caen en decadencia si no se [practican]», afirma.

Malone enumera varias formas en las que los líderes pueden reflexionar, entre las que se incluyen la creación de períodos de revisión, el modelado de cómo reflexionan los estudiantes consumados (investigadores, académicos, etc.) y la búsqueda de comentarios de otros sobre cómo entienden ese conocimiento.

Malone también advierte a los líderes que no se tomen las críticas como algo personal. «Puede ser un indicador de tus deficiencias y una forma de aprender de tus errores», dice. «La mejora continua y el aprendizaje permanente deben ser su objetivo».

Sea cual sea el método que se elija, los líderes deben recordar que retener los conocimientos es la clave para ponerlos en práctica en el futuro. «La reflexión es el aspecto más importante del aprendizaje», afirma Malone. «La retención de la información requiere la repetición, así como la reflexión sobre cómo aprenden los demás y la aceptación de los comentarios», afirma.

Este artículo se publicó primero en Vistage US, puedes leer la versión original en inglés aquí.